¿Cómo se preparan los platos más famosos de Lisboa? Aprended a elaborarlos en esta clase de cocina portuguesa en Algés, un distrito situado junto al famoso barrio de Belém.
Modalidades
A la hora de hacer vuestra reserva, podréis elegir entre participar en una clase de pasteles de nata o en una clase de cocina portuguesa. Ambas tienen lugar en la Rua Margarida Palla 25ª de Algés, serán conducidas por un chef de habla inglesa e incluyen los ingredientes, los materiales necesarios y las degustaciones.
A continuación, os contamos los detalles de cada opción:
Clase de pasteles de nata (2 horas)
Los pastéis de nata son uno de los grandes reclamos gastronómicos de Lisboa y tendremos el privilegio de aprender a prepararlos.
Tras una breve introducción, nos pondremos los delantales para comenzar esta clase de pasteles de Belém. En primer lugar, aprenderemos a elaborar la masa de hojaldre, la base esencial del pastel.
A continuación, descubriremos cómo elaborar el relleno de crema de huevo, leche y azúcar. ¡Os enseñaremos el paso a paso de cada proceso! Además, a lo largo del taller conoceremos la historia de los pasteles de nata, creados en la primera mitad del siglo XIX en el barrio lisboeta de Belém. También os desvelaremos por qué se llaman así estos dulces. ¿Sabíais que, en realidad, no llevan nata?
Por supuesto, tras la clase de cocina haremos una degustación de los pasteles de nata que hemos elaborado. Acompañaremos estas deliciosas tartaletas con una taza de café o té, según prefiráis.
Clase de comida portuguesa (3 horas)
En este caso, empezaremos afinando el paladar con una degustación de quesos, chorizo y un vino portugués que nos enseñará a leer el territorio en cada sorbo.
Después, nos pondremos manos a la obra con el entrante, donde aprenderemos a trabajar sofritos lentos con cebolla, ajo y aceite de oliva, y a equilibrar salinidad y acidez con hierbas frescas. ¿Sabíais que el aceite de oliva es la columna vertebral de la despensa portuguesa?
Seguiremos con el plato principal, donde aprenderemos técnicas de cocción precisa, control del punto y respeto por el producto. Podrían aparecer clásicos como el bacalhau en alguna de sus infinitas versiones, arroces melosos de marisco o guisos de carne con vino y laurel. El plato a elaborar será en función de la temporada.
Por último, nos adentraremos en la tradición repostera, donde el huevo y el azúcar cuentan historias. ¿Sabíais que muchos postres portugueses nacieron tras los muros conventuales? Por supuesto, al finalizar nos sentaremos a disfrutar lo preparado. ¡Que aproveche!